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AÑOS DE EJERCICIO INTENSO DAÑAN EL CORAZON

Un estudio en ratas muestra cómo el esfuerzo continuado acentúa el riesgo de arritmias.El beneficio del ejercicio tiene un límite y el exceso es un factor de riesgo, según un estudio del Clínic.
Esta conclusión, que ha causado escándalo en muchos de los científicos que han revisado la investigación que se publica en la revista Circulation tras dos años de críticas, pertenece auna investigación del Clínic/ Idibap/ IIBBCSIC, en colaboración con el Montreal Heart Institut e Canadá. Ha resultado escandalosa porque el deporte es bueno, el ejercicio físico protege del infarto y mejora la salud en todos sus aspectos posibles y esta investigación pone un tope a la bondad, hasta ahora sólo intuido, por arriba. Y lo demuestra.


El equipo del Clínic partía de muchos trabajos y experiencias anteriores en las que se mostraba cómo los que llevaban diez años haciendo ejercicio intenso durante seis horas a la semana tenían un riesgo mucho mayor de sufrir fibrilación auricular que la población en general.


Entre los corredores del maratón de Barcelona también se había detectado ocho veces más riesgo y más predisposición a arritmias, dependiendo del número de horas acumulado de esfuerzo intenso. "Y teniendo en cuenta que cada año aumenta el 10 por ciento el número de participantes en maratones populares, era evidente que había que estudiar qué pasaba en los tejidos cardiacos", explica el responsable de la unidad de arritmias del Clínic, Lluís Mont, que ha liderado esta investigación. Todas las ratas maratonianas del ensayo, tras correr en su minicinta lo equivalente en humano a una hora diaria durante diez años, al cabo de ocho semanas tenían fibrosis en el músculo cardiaco. Ese supone que la estructura del tejido sufre anomalías y las señales eléctricas entre células se interrumpen a veces. Lo que se traduce en una enorme susceptibilidad a la arritmia, en comparación con las ratas sedentarias. "La buena noticia es que al suspender el ejercicio durante cuatro semanas, la hipertrofia retrocedía y las paredes volvían a un grosor parecido al de origen", señala la bióloga Gemma Gay.


El mensaje va dirigido a todo el que practique deporte, pero especialmente a los ciclistas que cada fin de semana tragan decenas de kilómetros y a los corredores que cada mañana o cada atardecer almacenan kilómetros hasta la próxima carrera popular. "Todo el que hace ejercicio físico de resistencia ha de someterse a una revisión regular para asegurarse de que no se está dañando el corazón", advierte cardiólogo Josep Brugada, director del hospital.


"Es un cambio de paradigma", advierte Munt. "El deporte de resistencia entra dentro del riesgo cardiovascular, como la hipertensión. ¿Dónde está el punto de inflexión entre el ejercicio que protege frente al infarto y el que genera peligro? Habrá que estudiarlo.


De momento sabemos que algunos medicamentos hipertensivos funcionan también ante esta fibrosis auricular".


Otra curiosidad que han revelado las ratas es que si en las revisiones de corazón se suele hacer hincapié en el ventrículo izquierdo, el que más trabaja, "estas lesiones ocurren precisamente en el derecho y en las aurículas", señalan los expertos.


La arritmia auricular es un riesgo que el 5% de la población en general corre a los 80 años. Los que practican maratones o salen en bicicleta con intensidad continua adelantan el riesgo a los 50 o 60 años y en una proporción mayor, casi el doble que la media. "Los candidatos a estos problemas son los que sufren vigorexia", apunta Mont.


"Hay que regularlo", afirma el cardiólogo Josep Brugada. "Las revisiones a los deportistas hoy son voluntarias y deberían ser exigibles". Tanto para empezar a ejercitarse en un gimnasio, como para entrar en un club o competir en escolares. "Si se paga por unas zapatillas, se puede pagar por un electro".

El ejercicio físico intenso y continuado pasa factura al cabo de los años: no sólo el corazón crece - en todos los atletas-para adaptarse a un mayor esfuerzo, sino
que se produce un cambio de estructura en los tejidos del músculo cardiaco, que se fibrosa, lo que lo convierte en mucho más susceptible a las arritmias. Qué controles son necesarios.
ANA MACPHERSON  - Barcelona
                                                                 Jose Ramón      Fuente: La Vanguardia

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